lunes, 1 de diciembre de 2008

Ascensión en bicicleta al monte Abantos (Madrid)

Es viernes por la noche y cuesta meterse en la cama. Un rápido vistazo al reloj. Apenas es medianoche y tienes la sensación de que deberías estar en algún antro tomando cervezas en lugar de en casa, pero en realidad estás tratando de escapar de toda esa mierda. ¿Un viernes por la noche en casa? Sí joder. Mañana toca jornada de bici y el reto no es moco de pavo. Se trata de subir el monte de Abantos desde la estación de tren de El Escorial, de alcanzar su cima a poco más de 1.600 metros, en la frontera con la provincia de Ávila. Pero aunque estás en casa no estás precisamente descansando, sino haciendo el mico con el ordenador y degustando telebasura. A las dos de la mañana te decides a echar el cierre de una maldita vez.

"El puerto de Malagón, conocido también como alto de Abantos o puerto de San Juan de Malagón, es un puerto de montaña situado en la zona suroeste de la Sierra de Guadarrama (sierra perteneciente al Sistema Central). Tiene una altitud de 1.590 metros y separa las provincias españolas de Madrid y Ávila, y la carretera comarcal que lo atraviesa comunica los municipios de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) y Peguerinos (Ávila). Al oeste del puerto se extiende la sierra de Malagón, la cual le da el nombre. El paso de montaña se ubica en la ladera sur del Monte Abantos, por lo que constituye el punto de partida de un camino que lleva a la cima de dicha montaña" (de http://es.wikipedia.org/wiki/Alto_de_Abantos)

Sin solución de continuidad el despertador te masacra a las ocho de la mañana, una hora antes que en tus días de laboro. ¿Por qué señor, por qué? Cuando asimilas que, aunque te levantes, no tienes que ir al trabajo se reduce drásticamente la sensación de dolor inasumible. Cuatro galletas, un zumo y te pones tu ropa ajustada para coger el toro por los cuernos. Fuera hace frío pero se adivina que puede ser una jornada soleada. No sabes muy bien por qué, pero sientes que te apetece pedalear, así que en tres minutos estás plantado en la calle esperando al resto de la expedición.

En la Casa de Campo siempre hace frío. Da igual la época del año y la hora. Cuando se cruza la A-5 los termómetros experimentan un descenso considerable y tu lo notas en la cara como un bofetón. Eso sí, a primera hora de la mañana no hay mucho dominguero, ni niños, ni niñas, ni familias felices de esas que ocupan toda la calzada y te obligan a hacer un ejercicio de contención para no montar una escena subida de tono. En un cuarto de hora largo alcanzas la estación de tren de Príncipe Pío donde, como no podía ser de otro modo, un tarado mañanero, alcohólico o drogata, qué más da, se acerca al grupo para dar la barrila sobre alguna estupidez que a él le parece de lo más relevante. El grupo se completa y ya son cinco los expedicionarios.


Viajar en tren puede ser muy bonito, pero también una historia interminable en plan Michael Ende. Los despertadores de la grupeta comenzaron a sonar algo antes de las ocho de la mañana, pero hasta las 11 no se plantan las diez ruedas en El Escorial. A más de uno se le han quitado las ganas de afrontar las rampas del 17 por ciento del puerto de Malagón (ladera sur del monte Abantos), pero a estas alturas de la película la marcha atrás no es otra cosa que un método anticonceptivo de dudosa eficacia.

"El Alto de Abantos, también conocido como puerto de Malagón, ha sido y es un puerto de montaña de gran importancia en el panorama ciclista español. Un gran número de ediciones de la Vuelta a España han pasado por Abantos y ha sido final de etapa en muchas ocasiones. Está considerado puerto de primera categoría, y es por ello que grandes ciclistas han ganado en su cumbre, como Roberto Laiseka (1999), Gilberto Simoni (2001), Samuel Sánchez (2007) o Iván Morales (noviembre de 2008)" (fuente http://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Abantos)

Desde la estación de tren salimos de El Escorial por la carretera que lleva a El Valle de los Caídos (esta subida se puede afrontar por diversos caminos, algunos atravesando el pueblo, pero nosotros escogimos el menos directo). Abandonamos esta carretera una vez pasado el hospital de la localidad y giramos a la izquierda para adentrarnos en una zona de merenderos y barbacoas. Es el momento de despojarse de chubasqueros y ropa de más, para lucir con orgullo los disfraces de ciclistas de corazón.



Las primeras rampas avanzan entre una zona de pinares y rampas que no superan el 5 por ciento. Es un tramo suave en el que todavía hay ganas de bromear, ideal para calentar las piernas e ir revolucionando los corazones.



Apenas un kilómetro más arriba llega la primera decisión de considerable importancia: se puede continuar recto por la vía para los vehículos, o girar a la derecha por donde hay un portón que sólo permite el paso a pie o en bicicleta. Por supuesto, giramos. Se acaban las bromas y las conversaciones. Esta es una zona de curvas en herradura totalmente pelada de vegetación por culpa del incendio que la asoló en 1999.

Las rampas ya son considerables, siempre por encima del 10 por ciento de desnivel. El aire es el peor enemigo de los ciclistas y esta mañana está especialmente cabrón. Al ser curvas de 180 grados, los tramos se dividen en dos: los de lucha infernal contra el viento y los de prácticamente descanso en los que puedes sentir que vuelas hacia la cima ayudado por Eolo, hijo de Hípotes, señor de los vientos.



Son apenas tres kilómetros, pero la dureza hace que el grupo salte por los aires: uno que se lanza en una carrera frenética contra sí mismo y que se marcha sin despedirse; otros que más o menos se unen, se fotografían y paran a comer frutos secos rancios; y otro que lucha por salir dignamente de una encerrona más propia de las películas de Rambo que de una agradable mañana de sábado en bicicleta por la sierra. Este último, totalmente clavado 'a lo Franco Vona', sólo avanza con una idea en la cabeza: coronar sí o sí, aunque sea al día siguiente. Mientras le queden Kit Kats todo es posible.

Después de las herraduras llega una zona de sube y bajas rompepiernas muy de agradecer. Ya en este punto cualquier rampa de menos del 10 por ciento es una bendición acogida con algarabía, como si de un descenso a tumba abierta se tratase. Además, vuelven los pinos, que cumplen la indispensable misión de tapar del aire a los corredores. Otro par de kilómetros y se abandona el camino prohibido a los coches para unirse ya hasta el final a la carretera del puerto. Justo a mitad de camino hay un pequeño mirador en el que de nuevo hay que esperar al farolillo rojo quien, aunque con un notable retraso, llega incluso con ganas de reir. Pero se le han acabado las chocolatinas y el agua...

Los cuatro reanudan la marcha pero tienen que volver a parar por sorpresa al poco. ¿El motivo? Un pino centenario caído en mitad de la carretera y que bien pudo provocar una catástrofe. Un chaval les informa de que el árbol se ha derrumbado cinco minutos antes y que él y su coche se salvaron por los pelos de ser aplastados. Ha llamado a los bomberos y, mientras llegan, pasa el rato contando su historia a todos lo que pasan por allí. Los ciclistas se ríen (algunos tratan incluso de levantar el pino con su fuerza bruta). Los conductores atrapados, no tanto.



Pero la subida sigue. Una nueva curva un poquito más arriba y otra decisión. Dejando el Centro de Educación Ambiental Arboreto Luis Ceballos a la izquierda, la carretera se empina de manera abrupta y sorpresiva en un momento en el que las fuerzas ya no sobran precisamente. Los ciclistas suben y se encuentran con otros compañeros de ruta. Entre todos se animan, pero la marcha es tremendamente lenta. Las rampas del 17 por ciento, ahora sí, dan para pocas alegrías. Los platos grandes ni se rozan. Los platos pequeños no son suficientemente pequeños. Las bicicletas se agarran más que nunca, como si algún malnacido (seguramente gitano) te estuviera agarrando el sillín para evitar que avances.

A tres kilómetros de la cima el escapado se encuentra, ya de bajada, con el resto. Un encuentro más bien desagradable, puesto que lejos de animar, se dedica a soltar frases como "ahora queda lo peor", "os falta un buen rato" y disparos en la nuca similares. "¡Descabéllanos, cabrón! ¿A qué demonios juegas?" Antes de que su discurso apocalíptico termine por minar del todo la moral de la tropa, los platos están de nuevo chirriando hacia la cumbre, siempre con El Estratega marcando el ritmo. ¿Ritmo? ¿Qué ritmo? Maldita sea, algunos preferirían subir apoyándose en sus rodillas hasta desangrarse antes que seguir pedaleando.

Una penúltima parada a la altura del puerto de Malagón y ya sólo queda un esfuerzo más para llegar al cartel que certifica que estás en la cima de Abantos. Es un tramo mucho más suave (tal vez tendrá rampas del 7 por ciento) y tendido, en el que se ve siempre al fondo una placa verde y grandota que marca el comienzo de Ávila y de Castilla y León. Hay que salvar un par de inesperadas curvas en herradura, de esas que no sabes si coger por dentro o por fuera y al final te tiras por el medio, y tras un nuevo giro a la derecha ya no hay más que cortar, sólo disfrutar los instantes finales y disfrutar de lo que has logrado gracias a la superación personal y a tu esfuerzo.



Más frutos secos rancios (que ahora saben a gloria), plátanos, naranjas, agua y deseos de coca colas ahora imposibles pero alcanzables en apenas una hora. El farolillo supremo no llega. Nadie da un duro por él y se inicia el descenso. Descenso que lejos de ser un paseo militar, también entraña cierta dureza y complicación, debido al aire y a los socavones infinitos (si asomas por alguno de ellos seguramente podrás ver alguna estación de la línea 5 de Metro). Unas cuantas rectas a casi 50 kilómetros por hora y todo el sudor de la subida desaparece. Comienzas a crionizar y los dedos apenas sienten.

Una curva a la derecha y ¡cuidado, cuidado! Aquí llega ÉL, caminando, tirando de su bici con rabia y todo pundonor. El potro italiano de las cumbres, el luchador incansable, ese que nunca se rinde y que se niega a sucumbir ante su destino. ¡Lo está consiguiendo! ¡Demonios! ¿Cómo lo hace? ¿De dónde sacas las energías, potro? ¿De qué planeta viniste? "Tirad para abajo chicos, que yo voy a subir andando y allí comeré algo". Siempre más. Chubasqueros en posición y a tumba abierta, ahora sí, que hay ganas de refrescos, patatas fritas, algo de marihuana tal vez. Cada uno se premia con lo que el cuerpo le pide.


Todavía hay tiempo para alguna bonita foto. A punto de afrontar la última parte del descenso, una llamada perturba al grupo. Desde la estación de Renfe, el primero se larga. La perspectiva de esperar al farolillo rojo durante al menos noventa minutos no es demasiado atractiva, eso no lo duda nadie. Adiós compañero, hasta la próxima. En diez minutos los tres valientes toman al asalto una gasolinera cualquiera para comprar avituallamiento. Lo degustan al sol. Al rato comienzan los nervios. La hora de salida del tren de vuelta se aproxima y falta uno. Hace frío además. Finalmente aparece. Ellos ya están cansados de esperar, pero le dan una chance más. Compra algunos víveres y el gasolinero le regala una chocolatina debido a su aspecto demacrado (sobran las valoraciones).

El tren se fue sin ellos. Una hora esperando, comiendo sandwiches de gasolinera, viendo a un chavalín que merodeaba la estación con su bici haciendo caballitos y cabriolas variadas, como en un todo a cien de la vanidad mal entendida. Bostezos en el tren, un viejo que no se calla nunca. Problemas para subir las bicis en Atocha tras el cambio de tren, debido a que son ya las seis de la tarde del sábado y la gente se arroja a las calles. Pero los más molestos no son los ciclistas, sino un chino absurdo que escucha tres veces seguidas la misma canción de Avril Lavigne a través de su teléfono móvil, deleitando al resto de viajeros, que dudan entre acuchillarle o hacerse fotos con él. "Próxima parada, Aluche". En esta nos bajamos.



Enlaces necesarios:
http://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_de_Malag%C3%B3n
http://es.wikipedia.org/wiki/Monte_Abantos
http://es.wikipedia.org/wiki/Alto_de_Abantos
http://chinoskudeiros.blogspot.com/2008/07/avanzadilla-de-los-chinos-kudeiros-toma.html
http://desitioensitio.blogspot.com/2005/09/subida-en-bicicleta-al-pico-abantos.html

Libro infantil alemán: de dónde vienen los niños

Nunca deja de fascinarme la naturalidad con que los alemanes enseñan a sus hijos lo que es el sexo. Miremos este libro:



En la primera página de este cuento ilustrativo se lee:

"Aquí ves un bebé. ¿Sabes cómo llegó al mundo?"

"Aquí están papá y mamá. Tuvieron juntos al bebé".



"Aquí vemos que papá y mamá no llevan ropa. Puedes ver el pecho de mamá y su rajita. La rajita se llama vagina".



"Puedes ver la colita de papá. La colita se llama miembro. También puedes ver la bolsita que papá tiene entre las piernas. Esta bolsita se llama escroto".


"Papá y mamá se quieren mucho. Se dan besos. El miembro de papá se hace grande. Se pone muy tieso hacia arriba". A papá y a mamá les gustaría que el miembro de papá entrase en la vagina de mamá. Eso es bonito".



"Papá y mamá se acuestan en la cama. Meten el miembro en la vagina. Así pueden jugar juntos. Se balancean juntos arriba y abajo. Esto se llama dormir juntos. Puede ser muy guay. Así papá y mamá pueden tener un hijo cuando quieran".


"Papá y mamá se quieren mucho. Quieren tener un hijo. En el saquito de papá hay muchos espermatozoides. Cuando papá y mamá duermen juntos, los espermatozoides salen del miembro de papá. Los espermatozoides nadan hacia la vagina de mamá, y entran por una cueva al estómago de mamá. Esta cueva se llama útero. Aquí hay de vez en cuando un óvulo".


"Pasan muchos, muchos días. Han pasado nueve meses desde que el espermatozoide y el óvulo se encontraron. El niño se ha hecho tan grande que está listo para salir".


"La tripa de mamá se ha hecho tan grande, que ya casi no le cabe ningún vestido. 'Puedo sentir cómo se contrae el útero', le dice mamá a papá. 'Ha llegado el momento de traer al niño al mundo'".







"Papá lleva a mamá al hospital".

"Mamá se tumba en la cama del hospital. Entonces viene el médico. El médico habla con papá y mamá. El médico ayudará a mamá durante el parto".




"Entonces mamá empieza a dar a luz. Primero sale la cabeza del niño por la vagina de mamá".

"Después salen los brazos del niño".



"Ahora el niño está totalmente fuera. El médico ha cortado el cordón umbilical. La placenta también ha salido. Ha nacido el niño".

"La mamá y el niño descansan unos días. Luego vuelven a casa. Cuando el niño tiene hambre, bebe leche del pecho de mamá".

Es interesante ver cómo explican al niño que la rajita de mamá se llama útero, por ejemplo, o que la colita de papá se llama miembro, y en cambio no dicen qué coño (rajita) es un espermatozoide, o qué cojones (saquito) es la placenta o el cordón umbilical. Supongo que son temas secundarios a los que el niño no presta atención.

En cualquier caso, me parece que así deberían ser todos los libros infantiles sobre el tema. Los alemanes, una vez más, vanguardistas en educación.

viernes, 28 de noviembre de 2008

¿Por qué un "pánfilo" es un bobo?

Nuestro idioma no deja de sorprenderme, y hoy he aprendido algo nuevo que me ha parecido muy curioso. No sabía que fuera posible ponerle a alguien el nombre de Pánfilo, puesto que, hasta donde yo conocía, está prohibido elegir nombres que signifiquen insultos. Pero claro, esta norma no se aplica si el insulto se inventó después del nombre o, mejor dicho, si el insulto deriva de una persona que se llamaba de esa manera (un ejemplo de esto serían las "monicadas" de Friends).

El Diccionario de la Lengua Española de la RAE nos dice:

pánfilo, la.

1. adj. Cándido, bobalicón, tardo en el obrar. U. t. c. s.
2. m. desus. Juego de burla que consistía en apagar una cerilla con que querían quemar a uno, y el apagarla había de ser soplando y pronunciando a un tiempo la palabra pánfilo.

Pero lo que no dice el DRAE es que, en español, pánfilo significa "tardo en obrar" (por cierto, qué forma más elegante de decir "retrasado") porque hubo un señor llamado Pánfilo de Narváez, que vivió a caballo entre el s. XV y el XVI, y se dedicó a "conquistar" Centroamérica. Con tal mala suerte, que Cortés le ganó en una batalla y, en vez de ahorcarlo como era habitual, le perdonó y encarceló durante un par de años. El buen hombre de Pánfilo quedó muy tocado de aquello, no sabemos bien por qué, aunque la segunda acepción del DRAE, en desuso, esa "burla que consistía en apagar una cerilla con que querían quemar a uno", podría darnos ciertas pistas sobre la tortura a la que lo sometieron. El caso es que, como indica la Wikipedia, madre y diosa del conocimiento, "tan mal quedó Pánfilo de Narváez después de aquel suceso, que los conquistadores, cuando querían burlarse de alguien calmoso y bobalicón, le llamaban pánfilo, y esta expresión ha llegado hasta nuestros días".

Muchas personas se pasan la vida intentando dejar un legado, hacer algo heroico que los perpetúe en la historia y, sin embargo, otros consiguen sobrevivir cinco siglos de la manera más tonta.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Mapas de Tolkien, versiones y original

Como me gustan estas frikadas





Sacado de aguadi


Sacado de la la uncyclopedia

Y el mapa original, el diseñado por Tolkien


Sacado del foro noticias3d


lunes, 17 de noviembre de 2008

Ascensión en bicicleta al puerto de Navacerrada (Madrid)

[Post elaborado por Juanjo y FER]


Ya queda poco para llegar… “sus billetes, por favor”, el revisor, a falta de una parada nos pide los billetes.
-Éste no vale, es hasta Atocha.
-Arrrr, ¿y yo que sé? ¡Si no sabía a que estación íbamos! Empezamos bien. Cinco euros menos de peso para subir.


Llegamos a buena hora a la estación de partida, algo de alimento para coger fuerzas, un poco de abrigo (ahí me empecé a dar cuenta que iba demasiado fresco) y primera foto de rigor:



Fer iba con una bici de carreras, yo con la mía, la única que tengo, de montaña. Primeros kilómetros y, pese a que el día es espléndido, hace algo de frío. Estamos abajo, todo lo que queda es subir.
- ¡Mira Juanjo! Aquello! Ahí es donde vamos.

Trago saliva y me pregunto si realmente estoy preparado para esto. Mientras, Fer ya está grabando el primer video:



Primeras rampas y a regular, que esto va para rato. De vez en cuando la mirada se va hacia el objetivo y pensamientos de retirada vienen a la cabeza, pero no, ya estamos ahí, y hay que hacerlo.

-Te tienes que comprar unos guantes de abrigo, con esos vas a flipar.
-Ya lo estoy viendo ya.
-¡Venga, voy a grabar un demarraje!



No le costó mucho, se fue sin más y yo, en parte porque no quería forzar viendo lo que quedaba, y en parte porque no ando tan fuerte como Fer, simplemente observé como poco a poco se iba distanciando de mí, hasta que llegó un momento en que le perdí. Si acabamos de empezar!! Bueno, no voy a forzar que queda mucho y además, según me ha dicho Fer, las últimas rampas son demenciales.

Un poco de llano, a ver si hay mas descansillos como éstos porque si no del tirón todo voy a flipar. Más adelante, Fer, esperando… venga Juanjo una foto!



Ahora es cuando empieza el puerto de verdad, hasta ahora ha sido calentamiento. Primeras rampas serias, que me obligan a subir piñones, Fer mientras tanto se empieza a alejar de nuevo, la bici no le permite ir tan despacio y está con fuerzas para mover el desarrollo. Bye bye Fer, arriba nos vemos.

Coches y más coches, es un goteo constante y molesto a la par. No voy mal, sin forzar, sin ir demasiado rápido, pero a un ritmo que no me cansa. En mi mente siempre esas rampas finales a las que se refirió Fer antes. Carteles con la altitud van cayendo, 1.300 metros, 1.400 metros, 1.500 metros…. De repente, coches parados, adelantando a coches, incluso algunos conductores dan ánimos. ¡Vamos que ya te queda poco!

Espero que sí porque ya las piernas me van flojeando un poco. A beber agua, las gafas de sol fuera, se empañan los cristales. Ya se ve cerca la estación de esquí, ya queda poco. Y la carretera empieza a picar más para arriba, éstas son las rampas, buff, voy a parar un minutillo a coger aire, beber un poco de agua y a tirar a muerte.

Al final Fer esperando en el alto, llego rendido y él me da una barrita energética, que me viene fenómena. Fotos de rigor:



Después de esto Fer me dijo que quería subir a la bola del mundo. Yo ahí ya me rajé.
- ¿Tres kilómetros más? ¡¡Si no puedo ni medio!! No no, sube tú si quieres que yo te espero en el bar ese tomándome un café y un croissant.

Al poco tiempo apareció Fer:
- Nada, está imposible, todo lleno de nieve, me he tenido que dar la vuelta. Venga acábate eso y vámonos.
-¡Sus órdenes!




-Toma Juanjo! Ponte esto en una mano aunque sea. Que vas a flipar ahora bajando.
-Dame a ver.


No me vino mal, aunque se me hizo más larga la bajada que la subida, igual que a Fer, que iba sufriendo por la postura en la bici, frenando porque se le lanzaba y perdía el control. Yo iba detrás sin saber como ponerme, el aire frío entraba por todos lados. Lo único que llevaba caliente era la mano en la que llevaba puesta la braga que me había dejado Fer. Cuanto más rápido más frío, y la bici se lanzaba sola.

-Tira tú para adelante que yo no puedo, pierdo el control.
-Nah tranqui, si así me quitas algo de aire.


Al final llegamos abajo, solecito, calorcito y satisfacción de haber superado el reto. Vamos al tren.
-Nos colamos? Mira, la puerta está abierta.
-No Fer, que ya me ha tocado pagar multa para venir, paso de jugármela más.



Un resumen de la jornada:




Aquí el perfil de la subida:




El archivo de google earth:
http://www.megaupload.com/es/?d=BJNUM89Z


Enlaces relacionados:
http://www.puertonavacerrada.com/
http://www.ayto-navacerrada.org/
http://www.navacerrada.es/
http://www.navacerrada.info/
http://www.navacerrada.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_de_Navacerrada
http://es.wikipedia.org/wiki/Navacerrada_(Madrid)

viernes, 7 de noviembre de 2008

Comunicado de Súper F

Hemos recibido en la redacción de LCD un comunicado del mítico y místico Súper F. Acongoja comprobar cómo INCLUSO ÉL es capaz de engendrar una nueva vida. Él, que es en sí mismo, no lo olvidemos nunca, un engendro. Y un Peter Seller también. Sorprende que en la ecografía de la barriga de Ana no aparezca un botellín de Mahou, pero es que el Photoshop hace milagros.

"Esta imagen borrosa que veis aquí es la vida en persona. Es algo pequeño todavía, pero grande. Es algo insignificante, pero impresionante. Es algo minúsculo, pero capaz de cambiar el destino y el rumbo de dos personas para toda su vida. Eso que veis ahí con forma de cacahuete es... nuestro.

Algo que ha salido de nuestra unión, de nuestro haz pétreo. Y aquí os lo muestro. Aquí os lo traigo para que lo conozcáis. Porque, amigas y amigos, os presento, en exclusiva, para todos vosotros... ¡A NUESTRO FUTURO HIJ@! Sí, amigas y amigos, Ana y yo tenemos el placer de mostraros el fruto de nuestra unión, materializado en esta uvita, que dentro de unos meses verá la luz, y dentro de unos años, si sale como su padre, dará la lata más que él.

Amigas y amigos, esto es un momento insignificante para la humanidad, pero impresionante para nosotros: Súper F ya tiene futura descendencia. Súper F júnior está en camino…"





PD: Súper F ha sido capaz de escanear no una foto, sino una ecografía. Sin duda, todo un súper hombre. Un pro-hombre, de hecho.

jueves, 6 de noviembre de 2008

José Angel: Madre soy cristiano homosexual

[Este post está motivado por este otro]

Después del éxito cosechado por la portada de José Ángel y su confesión acerca de su homosexualidad cristiana, llega el momento de la verdad, la hora de los valientes, el instante en el que un ser humano tiene que enfrentarse a su criptonita.



Una mierda de este calibre sólo puede matarte o hacerte más fuerte. Si eres capaz de aguantarte las carcajadas es que eres menos humano que Oliver Atom:




Madreee, no te pongas triste,
cara de virgen,
aquiiii estoy yoooooo.

Madreee, siga adelante,
no tengas temo-ooor.

No soy un ladron
que roba el corazon,
tengo un corazo-o-o-on
y un buen corazon.
Quien nos margina
cometeee un erroooor.

Madreee, en mi alma
siento un gran doloor,
por aquellos que son marginados
sin razooon.

Madreee, quien nos margina,
creo que pecan contra Dioooos.

En cuerpo y a-a-alma nos creooo,
tengo un fra-a-a-agil corazon,
quien nos margina
comete un errooooooooooor

Madre, soy cristiano homosexual,
mas que impo-o-o-orta el susurrar,
si yo soy cristiano homosexuaaaaal.
Madre, soy cristiano homosexual,
mas que impo-o-o-orta al comulgar,
por que soy cristiano homosexuaaaaaaaal

Quiero decir, a todo el mundo,
especialmente a aquellas personas que nos marginan,
que nosotros los homosexuales somos personas como ellos veran.
Que no somos animales venidos del infierno.
Que ya llevamos en la vida una cruz muy grande
para que sobre ella nos tachen de retrasados.
Que piensen por un momento en la posibilidad
de tener un hijo homosexual.
Mi in-ten-ciong no es insultar,
sino que me acepten como a una persona mas.
Por eso mi cancion dice:
Madre, soy cristiano...homosexual.


Como todas las grandes canciones de la historia, Madre soy cristiano homosexual también fue plasmada en video clip con más de una versión, algo así como los tres videos de One que se marcaron U2 al principio de los noventa. En esta visión alternativa es reconfortante escuchar la 'canción' mientras se visionan imágenes extremas de José María Escrivá de Balaguer, Rita Barberá, Federico Jiménez Losantos, Epi y Blas, Ana Botella y muchas otras caras conocidas y queridas por todos.




Como bonus tracks, merece la pena también angustiarse gratuitamente escuchando La Rumba del Jubilado, del no menos mítico (y rancio hasta el vómito) Cecilio.



Esto no puede gustarle a nadie, ni tan si quiera a los jubilados que dan rienda suelta a sus más bajos instintos en el balneario de Los Alcázares mientras perrean ante la mirada atónita e indefensa de sus traumados nietos.




A estas alturas es normal que comiences a valorar la idea del suicidio, pero no, hombre, no, mujer, no, esa no es la solución, a pesar de que lo asegurara Ozzy Osbourne.



La solución final es abrir bien los ojos, quitarte la cera de las orejitas y dar carpetazo al túnel del terror con Toni el Gitano y su tema, 'Me fumao un canuto', perteneciente a su disco homónimo, el cual supuso la cumbre de su carrera (tal vez sólo superado por el mega hit 'Se pinchaba la niña').





Pero como la realidad supera con creces siempre a la ficción, este post no puede concluir sin recomendar una discoteca anclada en lo peor de los setenta, en lo peor de Entre Amigos de José Luis Moreno, en lo peor de las nocheviejas que vivíamos a través de la televisión en los años ochenta: El Disco Pub La noche (calle Segovia, Madrid). Según La Guía del Ocio, se trata del "último refugio de la canción ligera española en directo y un afterhour muy alternativo". Pero es mucho más, es un lugar donde hay peleas a la vieja usanza, a navajazos (por favor, leed esta crónica de sucesos de El Mundo). Cierra a las ocho de la mañana (es habitual ver una dotación del Samur en la puerta) y es como adentrarse en el túnel del tiempo. O mejor, como adentrarse en La Rosilla guiado por el Torete y el Vaquilla mientras escuchas a Los Calis.


De lo publicado por El Mundo acerca de la pelea a navajazos, no puedo por menos que reproducir estos dos gloriosos párrafos. Cualquiera que haya pasado por el Disco Pub La Noche sabe que lo que aquí se relata se queda corto. No se dice nada de los negratas empapados en crack, de las rubias despampanantes que rondan a los maduros, de la mala leche de Agustín el camarero, de las invasiones de pista mientras el cantante da lo mejor de sí... Reproduzcamos:

"Poco antes del inicio de la pelea acababa de actuar en La Noche Lucio, un cantante que el público más joven del lugar acostumbra a comparar con los músicos salidos de la televisión basura, caso de Tony Genil y Leonardo Dantés. No obstante, Lucio se especializa en temas de los años 70, y acaba de publicar un disco, Emociones. Dos veces por semana, él pone la nota de color en un local no exento de cosas por destacar, como sus sofás tapizados en rojo chillón, su múltiples espejos o el camarero canoso, engominado y enchaquetado, que sirve copas a mujeres de mediana edad, todas vestidas muy ligeras de ropa y encantadas de codearse con el género masculino allí congregado.

Ya a la luz del día, muchos vecinos repetían el consabido «se veía venir» en referencia a las altas horas «de la mañana» hasta las que está abierto el local, «y a la clase de mujeres que se suelen reunir en su interior», aclaraba una mujer desde su balcón. No obstante, La Noche ya tenía preparada para ayer la actuación de Mercedes Abril, experta en canción española y flamenco."